martes, 22 de marzo de 2016

Misterios de Semana Santa


En este mes de Marzo nos preparamos para la celebración de la Semana Santa, una fecha sumamente trascendental de cuya importancia hablaremos a continuación.
Después del advenimiento del niño Jesús el 25 de Diciembre, el hijo del Dios Padre, quien descendiendo de lo más alto, se encarnó en la humana persona de Jesús de Nazareth, para cumplir con el anuncio dado por Dios en tiempos remotos, que enviaría a un Mesías, su hijo muy amado, para ayudar a redimir a la humanidad.

Este hecho es celebrado con derroche de alegría y ostentación, en medio de grandes fiestas, mesas llenas con deliciosos majares, o bien de las mejores comidas y en las casas muy humildes con lo poco o mucho que cada uno se puede permitir.
Son muy pocas en estos tiempos, las casas donde el verdadero protagonista de esta festividad, es realmente recordado o incluso invitado, la oración, armonía y sana diversión familiar en algunos lugares, se han diluido con los años.
En Febrero luego de las fiestas del Carnaval, así llamadas las festividades 3 días antes del miércoles de ceniza, que es la despedida de los placeres de la carne, o en otras palabras de los bacanales, de las parrandas y fiestas propias de la sensualidad, entonces se inicia un periodo que se conoce como la cuaresma, esto en los países occidentales o llamados cristianos, que es la preparación por medio de oración y a veces ayunos para las festividades de Semana Mayor, o Semana Santa.
Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas. Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo. Juan 4:25.


Por lo general la Semana Santa se realiza en Primavera, que es la estación donde en los países del hemisferio norte nace el Sol, o podemos decir que el Cristo Sol se crucifica en la naturaleza de nuestro planeta para que surja la vida en abundancia. Podemos observar que después del inicio de la primavera la naturaleza se vuelve más pródiga, recordemos que Mayo es el mes de las flores, la naturaleza se reaviva después del inicio de la primavera.
En otros tiempos era la Semana Santa un periodo de oración, de ayunos y reflexión, se escuchaba solamente la música clásica de tipo religioso, y al menos al inicio de la semana santa la gran mayoría de las personas buscaban estar bien con su conciencia religiosa.
Se representa por doquier el drama de la flagelación, muerte y resurrección del Mesías, en muchos pueblos una gran cantidad de personas en pública peregrinación se azotan con látigos que tienen en la punta espinas que les causan dolorosas heridas, por lo general expiando los pecados cometidos durante el año anterior, lamentablemente todos los años se azotan las mismas personas y por los mismos pecados.

Escudriñando viejas crónicas, podemos afirmar que la semana santa tiene una honda significación, y por lo tanto una enseñanza para nuestra conciencia.
Precisamente viene a nuestra memoria el drama de Prometeo en la Grecia antigua, Prometeo fue un Semi Dios que se sacrificó por la humanidad, robó el fuego a los dioses para entregarlo a los hombres, y con ello tuviesen como ganar la subsistencia diaria y preparar sus alimentos. Por esta razón Zeus (el padre de los Dioses) lo condenó al suplicio de ser atado a una roca, símbolo viviente de la sexualidad; todos los días llegaba un águila y le devoraba su hígado, en la noche se regeneraba ese órgano vital y al otro día regresaba el águila a devorarse sus entrañas, hasta que un largo tiempo después, Heracles mató al águila y lo liberó de este suplicio; en síntesis el héroe solar Prometeo se sacrificó para redimir a la humanidad.
Quetzalcóatl en el México prehispánico, fue el gran instructor que ayudó a redimir a los pueblos de Anáhuac, y entre los mayas fue llamado Kukulcán, quien en el equinoccio de primavera desciende de los cielos para dar vida a la naturaleza.
Revista Gnosis, muy agradecidos por su aportación  http://www.revistagnosis.com





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