Dios Huitzilopochtli


Dios Huitzilopochtli

Huitzilopochtli, colibrí zurdo o colibrí del sur. Dios de la guerra y patrono de los Méxicas, merecedor de cotidianos rituales ha sido identificado con el Sol y generalmente su imagen era representada con un yelmo de colibrí en la cabeza.
El Dios de la abundancia y de la prosperidad, se le llamaba también entre los nahuas como el colibrí Izquierdo o colibrí del sur. Existen varios mitos en relación con el nacimiento de Huitzilopochtli, el principal cuenta que el Dios Dual, Hometecutli y Homecihuatl, el señor y señora de la dualidad, crearon a los 4 tezcatlipocas que son: Xipe totee conocido también como Camaxtle es el tezcatlipoca rojo, el Tezcatlipoca negro o Tezcatlipoca , Quetzatlcoatl , el tezcatlipoca blanco, señor del soplo de vida, y por último Huitzilopochtli, el Tezcatlipoca azul, y los cuatro Dioses crearon a los Dioses, y a todo lo que existe en la naturaleza, y al hombre y a los animales.


HUITZILOPOCHTLI, ES EL NIÑO Sol que renace en navidad, cuando el SOL termina su viaje hacia el hemisferio sur y nace al inicio del solsticio de invierno para el hemisferio norte, es el niño guerrero que debe nacer en nuestro corazón que esta del lado izquierdo. 

Dicen las antiguas tradiciones que nació del vientre sagrado de la Diosa Coatlicue, señora de la muerte en la  simbología de Anáhuac, andaba ella barriendo el templo en una ocasión y encontró un chalchuitl o sea una piedra parecida a una esmeralda; se la tragó en ipso facto quedó encinta. 

Diosa Coatlicue

La Diosa Coyolxauhqui y los 400 Centzon huiznahuac hijos también de Coatlicue, quisieron matarla por la afrenta de estar embarazada, y el Dios le habló desde el vientre materno y le prometió que la protegería, cuando la iban a matar en el cerro de Coatepec, nació HUITZILOPOCHTLI y con una espada de luz de inmediato decapitó a Coyolxauhqui y mató a algunos de los Zentzon Huiznahuac, los otros huyeron y 



Los Centzón Huiznahuac

Los Centzón Huznahuac  se refugiaron en las estrellas y desde allí siguen dirigiendo los destinos de los seres humanos (El zodiaco). HUITZILOPOCHTLI por lo tanto es el guerrero divino, es el Sol que escoltado por las almas de los bienaventurados que danzando y cantando le acompañan hasta el cenit y al llegar la tarde, este  héroe solar desciende hasta el Mictlán (infierno en el interior de la tierra) y debe luchar contra las fuerzas de las tinieblas para renacer con el nuevo día y con sus rayos, irradiar luz y calor para seguir protegiendo y guiando a los humanos. 


 Cuando los Méxicas debieron salir de Aztlan (el paraíso terrenal, ubicado en la cuarta dimensión) fueron guiados por el Dios HUITZILOPOCHTLI, el cual tomaba la forma de un colibrí y siempre les repetía la palabra " Marchemos, marchemos, marchemos. El señor, trasmitía sus instrucciones al sabio sacerdote Cuahucoatl (sacerdote serpiente) que era su humana persona, su bodisattwa.

 Después de una larga y penosa peregrinación llegaron al lugar  Señalado y vieron las señales que el Dios les había anunciado, el sauce blanco, la rana color esmeralda y el pez blanco, mas tarde vieron la última señal. El águila rebelde, posada sobre un nopal en pleno festín macabro, tragándose una serpiente. 

Allí construyeron la gran Tenochtitlán y mas adelante en el lugar donde apareció la señal, construyeron un templo en honor del sagrado Arcángel HUITZILOPOCHTLI. Comparado con las sagradas religiones de otros pueblos antiguos, El héroe solar viene a representar al guerrero divino que debe nacer algún día en el corazón del iniciado, El ser interior que debe ayudarnos a Vencer las tinieblas, a conocer a fondo a nuestros defectos humanos (yoes) para lograr nuestra liberación interior. Para establecernos firmemente en la patria del ser. 



Coyolxauhqui, "la de los cascabeles en la cara", hermana mayor de Huitzilopochtli y por ello una de las diosas más importantes de la mitología méxica, es la viva representación de la mecanicidad que nos mantiene aferrados al dolor y los errores humanos.Esta escultura la representa decapitada; sobre las mejillas se observan los cascabeles, (coyolli), que le dan su nombre.