martes, 9 de marzo de 2010

Quetzatlcoatl - Hombre - Dios- profeta de América Precolombina

Quetzatlcoatl

 En las tierras de América precolombina, surgió como un rayo luminoso la figura de Quetzatlcoatl, Héroe, profeta, Maestro de sabiduría, gobernante, el súper hombre por excelencia que vino a traer el mensaje salvador a los pueblos de esta región de meso América, los cuales se debatían entre el auge de los sacrificios humanos, el abandono de los principios espirituales, la pobreza y la desesperanza.
Cuentan las tradiciones antiguas que se pierden en la noche de todos los siglos que el sacerdote rey Quetzatlcoatl fue hijo de una virgen llamada Chimalmat (escudo de la Tierra)y sacerdote Dios Mixcouatl (La vía Láctea) Fue criado por los sabios ancianos y llegó a ser un hombre de gran conocimiento, que se convirtió en rey de Tollán.

 
Hay una leyenda muy difundida que afirma que el Señor Quetzatlcoatl fue un hombre rubio, barbado, alto, blanco, poseedor de grandes conocimientos religiosos y científicos que trasmitió a los antiguos toltecas. Quetzatlcoatl les enseñó la orfebrería, astrología, la ciencia sagrada de la religión y prohibió los sacrificios humanos, les dio lecciones de ética y elevó cultural, material y filosóficamente a estos pueblos toltecas.
Trajo como símbolo de gran veneración la cruz, motivo por la que ciertos estudiosos de religiones cristianas enfatizan la idea que este gran ser era el mismo Maestro “Jesús Cristo resucitado” que vino a traer el mensaje salvador a estos pueblos de la América precolombina, otros opinan que se trataba de alguno de los discípulos del gran Maestro Jesús.

El pensamiento de Quetzalcóatl traspasa las barreras del conocimiento, y marca una división de las culturas del México antiguo en “antes o después de Quetzatlcoatl. Se cuenta que después de elevar en todos los sentidos a su pueblo, se inició una época de paz y abundancia. Quetzatcóatl construyó un impresionante centro ceremonial, amaba a su pueblo, y hacía obras benéficas a favor de sus discípulos y vasallos.
                                                               Maestro Samael Aun Weor
Lo que dice sobre Quetzatlcóatl el Maestro Samael Aun Weor, gran difusor en la segunda mitad del siglo XX del Gnósticismo universal, escritor de más 70 libros de Antropología, parapsicología, qabala y psicología, Fundador de la Antropología Gnóstica, que es un tipo de estudio psicoanalitico de las antiguas culturas que han existido en la humanidad:

“Quetzalcóatl, traducido a nuestra lengua, significa "serpiente emplumada". Es el Dragón Luminoso de los nahuas, es el mismo dios Harpocrates de los egipcios. El Kundalini es la serpiente Quetzalcóatl de los aztecas, el fuego del Espíritu Santo, la serpiente ígnea de nuestros mágicos poderes. Quetzalcóatl es un Logos platónico, es el Demiurgo griego, es el Verbo, es la palabra. Juan precisamente, en su Evangelio, dice: "En el principio era el verbo, y el verbo estaba con Dios y el verbo era Dios; por él todas las cosas fueron hechas y sin él nada de lo que es hecho, hubiera sido hecho".

En el fondo de todos los Misterios, nunca dejaba de brillar la figura hierática y terrible de Nuestro Señor Quetzalcóatl, ese Quetzalcóatl que se pierde en la noche de los siglos. En Tula cada sacerdote se consideraba a sí mismo un Quetzalcóatl; en el fondo lo que sucedía era que los sacerdotes que se cristificaban, tomaban el nombre de Quetzalcóatl, el Dios Sol. Debemos entrar por el camino de la regeneración, si es que queremos convertirnos en "Serpientes Emplumadas", como el Señor Quetzalcóatl”

Ese Lucero de la Mañana, esa estrella maravillosa (Venus), realmente representa la fuerza maravillosa del amor. Quetzatlcoatl resucitó de entre los muertos, es decir volvió a cristificarse, surgió después de haber caído, convertido pues en un Maestro de sapiencia, se transformó en el lucero de la mañana (tlahuicalpantecuhtli)

La caída de Quetzatlcoatl. Cuenta la leyenda que cuando el pueblo disfrutaba del bienestar, y vivía en paz y armonía, los seguidores de Tezcatlipoca el “espejo humeante” señor de lo oscuro, de lo oculto, de los brujos y hechiceros” en muchas ocasiones trataron de convencer a Quetzatlcoatl de que era necesario volver a los sacrificios humanos, y en vano trataron de embriagarlo y hacerlo caer fornicación, pero Quetzatlcoatl era fuerte en sus convicciones. Un día lo embriagaron y fue lo que originó su salida de Tollán, al respecto El Maestro Samael Aun Weor afirma en su Glosario Gnóstico lo siguiente:

Quetzalpétatl. La Eva de los misterios aztecas. Si leemos cuidadosamente los viejos Códices, hallaremos riquísima información sobre Nuestro Señor Quetzalcóatl; se dice que "en una casa espléndida, en una ciudad maravillosa" (viva representación divinal del Paraíso) "un día cualquiera dice la tradición alegórica o simbólica— mandó a llamar a su esposa [Quetzalpétatl]". Ella concurrió al llamado, "se extendió la estera sagrada sobre el duro piso", y cuenta la leyenda de los siglos que él se embriagó con vino... No debe tomarse esto en sentido literal; realmente se trata de alegorizar el drama edénico, es decir, que comió de ese "fruto" que "Dios prohibiera comer" y que "se encontraba en el centro del Edén" (el "Árbol de la Ciencia del Bien y del Mal"); entonces "tuvo que abandonar la lejana Tule [o Tula], la ciudad espléndida de la luz, y vagó por todos los países del mundo, sufriendo terriblemente"... Nos viene a la memoria el momento en que Jehová se dirigiera a Adán y a Eva para decirles: "Vosotros pereceréis", y ellos hubieron de salir del Edén para "trabajar y ganar el pan con el sudor de su frente" y para "alumbrar a sus hijos con dolor". Así también, nuestro Señor Quetzalcóatl vagando por todos los países del mundo, sufrió lo indecible, "arrojo sus joyas en un río sagrado" (escondió sus tesoros divinales) y "salió en busca de la Tierra Roja"... Sufrió mucho, y mirándose un día en el espejo, dijo: "¡He envejecido!" Fue sometido a pruebas por los Magos Negros, pero él salió victorioso, y así, después de haber sufrido mucho, "llegó a la Tierra Roja"; entonces, dice la tradición, "pudo morir y resucitar", "bajó a la región de los infiernos, al Mictlán, para recobrar los huesos de sus antepasados".

Es lógico que el sacerdote Dios Quetzatlcoatl (Ce Acatl Topilzin) después de su salida de la tierra de los Toltecas, vivió en muchos países, y cumplió extraordinarias misiones, así su mensaje redentor fue escuchado y practicado en Teotihuacan. 

 Teotihuacán

En las tierras del mayab los Mayas y le llamaron Kukulcán, y en su honor erigieron pirámides donde se rendía culto a la serpiente emplumada.
En Colombia llevó el divino Maestro Quetzatlcoatl sus sagradas enseñanzas y fue conocido por los chibchas en “Bacatá” hoy Bogotá como “Bochica” que fue un Dios blanco, barbado y que venía de regiones remotas.

Machu Picchu Perú

Más tarde en Perú, “la tierra sagrada de los Incas, llevó el sacerdote rey Quetzatlcoatl, su mensaje de salvación y regeneración y fue conocido como Viracocha, que igualmente fue un misionero Dios blanco, de ojos azules, rubio y que venía por el mar de regiones remotas, iba acompañado por otros sacerdotes que eran rubios como él. Hay una región cerca de Lima donde se venera a Pachacamac, otra advocación de Quetzatlcoatl.


 El mensaje de quetzatlcoatl traspasó las barreras del conocimiento, superó las pruebas del carbono 14, y marcó en las civilizaciones precolombinas con sus grandes conocimientos filosóficos y religiosas y un tiempo de gran desarrollo espiritual y material.

Para los pueblos indígenas era conocido que en el interior de cada persona existen los principios cósmicos universales, que convenientemente desarrollados pueden convertirle en un Quetzatlcoatl.

En los pueblos antiguos, los indígenas tenían el conocimiento de su propia naturaleza, vivían en armonía con el cosmos infinito, conocían su linaje y cual era su propósito en la vida, dsbísn cuales son los planes que La divinidad tenía para ellos. Y tenían el dominio de su naturaleza, interior y respetaban las leyes ecológicas, sabían que la Tierra es un mundo viviente, y que en la medida que conservaran a la madre Tierra, ella les daría lo que necesitaban para existir. Estudiaban el movimiento de los astros, y realizaban sus actividades de acuerdo a las fases de la Luna y a los movimientos de las estrellas.

Palabras del Maestro Samael Aun Weor, Fundador de las instituciones Gnósticas en el mundo moderno. y Fundador de la Antopología Gnóstica:
“Incuestionablemente, el tema de la obra "Quetzalcóatl" es trascendental. Merece ser reflexionado profundamente. Ante todo, he de decir, en forma enfática, con entera claridad, que Quetzalcóatl no es un mito. Incuestionablemente, Quetzalcóatl es el Verbo, es la Gran Palabra, es el Logos Platónico, el Demiurgo Arquitecto del Universo, el Creador.
Cuando estudiamos a Quezalcóatl, descubrimos que en él existe el mismo drama cósmico de Jeshúa Ben Pandirá, Jesús el Cristo. Quezalcóatl cargando la cruz a cuestas nos recuerda, precisamente, al .Mártir del Calvario.
Así, en realidad, Quetzalcóatl es el Logos, es lo que es, lo que siempre ha sido, y lo que siem¬pre será; es la vida que palpita en cada sol. Antes de que el Universo existiera, Quetzalcóatl existía.
No sería posible aceptar en modo alguno, una mecánica sin mecánico, como cree la Antropología materialista, nosotros no debemos dejar de comprender que detrás de toda mecánica tiene que haber principios inteligentes; Quetzalcóatl es la Unidad Múltiple Perfecta, es el Cristo.
Cuando estudiemos a Quezalcóatl no lo vamos a hacer desde un punto de vista literal, debemos analizarle juiciosamente a la luz de las más diversas teogonías. Quetzalcóatl que se expresa en todo lo que es, ha sido y será, es el fuego que radica en todo el núcleo universal.
No podrían ser comprendidos los Quezalcóatls, los Deucaliones, los Hermes Trismegistos, los Budas, sin conocerse previamente los Misterios Cristicos.
Quetzalcóatl en realidad de verdad es semilla de remotos lugares... es fuerza de rumbos desconocidos para la humanidad actual, "Germen vivo del Superhombre".
Eso es Quetzalcóatl. Como principio inteligente puede ligar al Macrocosmos y al Microcosmos dentro del corazón del hombre.
El Árbol del Universo incuestionablemente es altamente simbólico. En tanto nosotros ignoremos los misterios de los aztecas, los Zapotecas, los Toltecas, etc., será imposible lograr en nosotros, realmente, la fusión integral del espíritu con el alma. Los misterios del sexo son trascendentes y están en la cruz, repito: la inserción del lingam vertical con el ectais formal forman Cruz y los misterios del sexo fueron enseñados por nuestro Señor Quetzalcóatl encarnado realmente, convertido en hombre vivo y no en simple personaje histórico.



El Cristo Cósmico, el Logos Platónico, el Demiurgo griego, es Unidad Múltiple Perfecta.
Incuestionablemente, Quetzalcóatl, el Cristo es: I-N-R-I, analizando significa: I = ignis, N=natura, R = renovatur, I=integram. El fuego renueva incesantemente la naturaleza. El fuego Quetzalcoatliano se encuentra en el centro de toda Unidad Cósmica que surge a la vida, en el centro de toda constelación viviente, en el centro de todo Planeta, de todos los Soles, por eso es que Quetzalcóatl no ha perecido, nunca perecerá, existe antes de que el Universo existiera y seguirá existiendo a través de la eternidad.

El misterio de las almas gemelas es extraordinario y esto lo viene a poner de relieve sobre la faz, el gemelo Quetzalcóatl. Incuestionablemente la esencia purísima de nuestra propia alma puede ma¬nifestarse en cualquier otro organismo aparte del personal. He aquí el misterio de las almas gemelas, uno de los misterios más grandes y más sublimes del Amor.

Cuando un hombre encuentra a su compañera gemela incuestionablemente ha hallado la felicidad. .. Dichoso el hombre que encuentra a la mujer amada, sólo recordemos que el amor comienza como un destello de simpatía, se sustancializa con las fuerzas del cariño y se sintetiza en la adoración.

Un matrimonio perfecto es la unión de dos seres: uno que ama más y otro que ama mejor. El amor es la mejor religión.

No son los astros, en realidad de verdad, lo que preocupaba tanto a Quetzalcóatl, son los "Hombres". Obviamente, los seres humanos estamos sometidos a la Ley del Péndulo; cuando hoy deseamos algo, mañana en realidad de verdad, le despreciamos.

Nuestra mente, nuestro corazón, están sometidos a la Ley del Péndulo. Las Naciones mismas se mueven de acuerdo con la Ley del Péndulo. Naciones que en otra Era fueron profundamente religiosas, al cambiar el Péndulo, al situarse en vía opuesta, se volvieron materialistas. Al retornar el péndulo a su estado original primitivo se tornaron nuevamente religiosas. Ese es el caso de la Rusia actual. La mayor productividad de Parapsicología, según los cálculos que se han hecho. Y que nos vienen de Rusia, señalan que la espiritualidad comienza a brotar en Rusia, así sucederá algún día también en China, se cumplirán las palabras de Quetzalcóatl.

Cuando el péndulo retorne a su punto original primitivo, una nueva espiritualidad se mantendrá entre los chinos, entonces cambiará su historia.
Cuando se juzga a Quetzalcóatl, cuando se le señala injustamente y se dice de él, que no quiere a Tula, que no quiere a los Toltecas se le calumnia, cuando se afirma en forma enfática, que Quetzalcóatl quiere a los hombres pero que los hombres todavía no existen, es algo que merece realmente ser reflexionado, obviamente nosotros necesitamos crear al hombre dentro de sí mismos, incuestionablemente llevamos dentro de nuestras mismas glándulas endocrinas los gérmenes del Hombre.

Ha llegado la hora en que nosotros conozcamos los misterios Quetzalcoatlianos, que conozcamos los misterios del Árbol del Universo, que conozcamos los misterios del sexo, que los estudiemos profunda¬mente para transformarnos radicalmente y con¬vertirnos, en hombres y más tarde en "superhombres"

¡Tula termina, dicen los Toltecas! ¡Quetzalcóatl, Tula se acaba! Sí, se acabó; se acabó el Edén perdido, la lejana Tula se volvió cenizas, el Jardín Edénico, el Jardín de las Hespérides, se volvió polvareda cósmica. El hombre perdió sus facultades trascendentales y se convirtió en un mendigo, abandonó la sabiduría antigua, degeneró totalmente; y ahora solamente la gloria de Quezalcóatl, en este Universo, puede transformarnos radicalmente y convertirnos en Superhombres. . .

Los Dioses se volvieron demonios! ¿Quién lo negaría? ¿Qué se hicieron los grandes Hierofantes del pasado: los Moisés bíblicos, los Hermes Trimegistos, aquéllos que gobernaban la Naturaleza entera? ¿Dónde están? ¡Cayeron los Dioses! Como dice Quetzalcóatl y se convirtieron en demonios, los Reyes en vasallos y los esclavos en nada.

Estamos en una Edad Negra terrible! Necesitamos regenerarnos, necesitamos estudiar a fondo los Misterios Quetzalcoatlianos, y llevar este mensaje de nuestro Señor. Quetzalcóatl por toda la América, para que arda la América con la llamarada de la gloria maravillosa de Quetzalcóatl.

Se cerró un ciclo ¡La Serpiente se mordió la cola! Los Edenes de los tiempos antiguos quedaron perdidos y ahora el hombre encorvado, sufriendo, marcha por este doloroso camino, lejos, muy lejos, de la sabiduría Quetzalcoaltiana. Necesitamos regresar a la antigua sabiduría y hacer resplandecer los Misterios de Anáhuac sobre la faz de la Tierra.

Se fue Quetzalcóatl a través de su cruz ¡Sí! porque en la cruz se encuentran los Misterios del Lingam-Yoni y Pundenda; porque la cruz es un instrumento de redención y de transformación. Se fue Quetzalcóatl, pero debe vivir en nuestro corazón, debe nacer en cada uno de nosotros. ¡Se fue, sí! como se iban las almas de los difuntos en el viejo Egipto navegando en la barca de Ra, rumbo al sol inefable. Se fue Quezalcóatl, pero debemos llamarlo con todo nuestro corazón, debemos invocarlo, y debemos eliminar de sí mismos esos defectos que cargamos dentro, y que nos alejan de nuestro Señor Quetzalcóatl.
El libro maravilloso del licenciado José López Portillo, debe ser cincelada en letras de oro, sobre mármoles divinos...

"Amigos, ha llegado la hora en que debemos revolucionarnos contra nosotros mismos, ha llegado la hora en que nosotros debemos transformarnos, ha llegado el momento en que debemos abrir los viejos códices de Anáhuac y conocer la sabiduría serpentina de nuestro Señor Quetzalcóatl”

"EL SECRETO DE QUETZALCOATL"
"Amigos, hemos asistido a un evento extraordinario, ciertamente el drama de Quezalcóatl resplandece en la noche aterradora de todas las edades, es el mismo drama que representaran en los misterios de Eleusis, los Mistos, los Iniciados; es el mismo drama que representara públicamente, sobre las calzadas de Jerusalén, el Gran Kabir Jesús.
No podía faltar en México, la tierra sagrada de los tiempos antiguos, el drama cósmico que se ha bosquejado aquí en forma extraordinaria. Obviamente Quetzalcóatl resplandece, en el Cosmos inefable, es el Logos, unidad múltiple perfecta.

 Dios Mitra

Quetzalcóatl es también Mitra, es Hermes Trismegisto el tres veces grande, Dios Ibis de Thot. Es en realidad de verdad “el Sol Espiritual”. Quezal¬cóatl es la serpiente emplumada, la serpiente mística de los misterios Órficos y de los misterios de Egipto y de los misterios de los Cambires y de los misterios del glorioso México Antiguo y Arcaico.

No es Quetzalcóatl un personaje meramente mitológico, como suponen los ignorantes ilustrados, no, Quetzalcóatl es el mismo Principio Cósmico que puso en existencia el Universo, es la Palabra, es el Verbo de Juan; con justa razón dijo Juan: "En el principio era el Verbo y el Verbo estaba con Dios y el Verbo era Dios, por él todas las cosas fueron hechas y sin él nada de lo que es hecho hubiera sido hecho".

Quetzalcóatl es el Verbo mismo, la palabra encantada, antes de que el Universo existiera, Quetzalcóatl existía. Quetzalcóatl es la serpiente emplumada que se revolvía entre la polvareda cósmica, en el Omeyocan, cuando apenas comenzaba a ama¬necer la vida sobre este Sistema Solar. Quezalcóatl es en sí mismo el Logos Platónico, el Chrestos Hebraico, el Vishnú Indostánico.

Quienes no conocen la sabiduría hermética, quienes nunca en realidad de verdad han hecho un estudio sobre Cosmogénesis, quienes nunca estudiaron Antropología Gnóstica, esos que creen que saben demasiado, cuando en realidad de verdad, ignoran la religión sabiduría de los tiempos aracaicos, piensan que Quetzalcóatl es un mito, un ídolo y hasta lo miran con desdén.

Ha llegado el momento en que nosotros pasemos por una gran revalorización de principios, ha llegado el instante en que nosotros entendamos claramente que Quetzalcóatl nos indica lo que debemos hacer. Si nosotros queremos en verdad transformarnos, tenemos un prototipo extraordinario, ¡Quetzalcóatl! como Logos es lo que es, lo que siempre ha sido y lo que siempre será, es la vida que palpita en cada átomo como palpita en cada sol, es la Palabra.

Incuestionablemente, Quetzalcóatl es el Cristo Mexicano, es el centro fundamental de todo este drama. En realidad de verdad mis queridos amigos, ha llegado el momento para nosotros grandioso, se ha abierto en nuestra inteligencia la primera llamada de la comprensión.

Empezamos a creer que el Logos puede ser visto de distintas maneras: ya desde el ángulo hebraico o desde el ángulo egipcio, como también podemos estudiarlo a la luz del México Arcaico. Quetzalcóatl como Chrestos, como Vishnú, como Logos, es el Verbo.

La palabra fue la que dio a este Universo la vida, la palabra sostiene a este Universo, el Logos suena, el Logos es música, la música también es esférica y fluye en todo el panorama cósmico. Dentro de nosotros está latente Quetzalcóatl, dentro de cada uno de nosotros existe la posibilidad de encarnarlo.

El hombre que está en la lejana Tula, el hombre que cae en tentación, que se embriaga con el vino, que fornica y pierde todos los poderes, el hombre que abandona sus palacios maravillosos, que se dirige a la Tierra Roja, a la Tierra de los Mayores. El hombre que se ve en el espejo y dice: "estoy muy viejo", el hombre que sufre y llora y anda por estos caminos del mundo con la cruz a cuestas, ése es Quetzalcóatl. Resucita entre los muertos, resplandece gloriosamente en el infinito espacio inconmensurable, es gloria, es luz, es sapiencia.

Nosotros también como Quetzalcóatl, un día lejano perdimos el Edén maravilloso del que nos habla el Génesis hebraico, salimos del Jardín de las Hespérides, abandonamos los Campos Elíseos, cuando caímos en la fornicación animal. Mas ante nuestra vista hay un guía, un guía extraordinario y maravilloso, que nos indica el camino de la liberación, ese guía es: ¡Quetzalcóatl!

Amigos, la cruz que carga Quetzalcóatl es formidable, esa cruz formidable, ese Árbol del Universo, contiene el secreto mismo de la doctrina de Quetzalcóatl.
Amigos, incuestionablemente, si la cruz es el instrumento de tortura y de martirio, también en verdad, la cruz es el instrumento de la liberación. En los tiempos antiguos de la Lemuria se conoció la llave del Arca de la Ciencia; entonces los hombres y mujeres que aún no habían perdido la inocencia edénica, se reunían en los Templos de Misterios para reproducirse; mas no se reproducían como se reproducen los hombres verdaderos, se reproducían como se reproducen los superhombres. Entonces se aceptaba claramente el don de "Kriya-shakti", hombres y mujeres se unían para crear y volver nuevamente a crear. Más nunca derramaban el Vaso de Hermes Trismegisto, el tres veces grande Dios Ibis de Thot, y como secuencia o corolario, la serpiente sagrada ascendía por la espina dorsal de aquellos hombres sagrados; y tenían aquellas criaturas poder sobre el fuego, sobre los aires, sobre las aguas y sobre la perfumada tierra.

Mucho más tarde en el tiempo, los seres humanos cayeron en la generación animal y como secuencia o corolario derramaron el Vaso de Hermes, perdieron todos sus poderes.

Cayó Quetzalcóatl, sí cayó, pero ahora todos nosotros podemos dirigirnos hacia la Tierra Roja, hacia la Tierra de nuestros antepasados, hacia la Tierra de nuestros Mayores, para lograr nuevamente la luz del esplendor. Solamente llegando hacia esa Tierra bendita lograremos la Resurrección y aparecerá entonces la figura de Quezalcóatl dentro de nosotros mismos aquí y ahora; nos cubriremos de gloria, nos cubriremos de esplendores, tendremos poder para dominar los aires, el fuego, a la tierra y a todos los elementos de Naturaleza en general.

Día llegará en que los que sigan la Doctrina de la Gnosis podrán provocar cambios en la naturaleza, día llegará en que aquéllos que sigan la doctrina de la Gnosis, lograrán la resurrección del Quetzalcóatl dentro de sí mismos, aquí y ahora.

Nosotros los gnósticos tenemos la clave de todos los imperios y la llave de todos los poderes, podemos hacer temblar la tierra y mover los huracanes, porque conocemos el secreto de Quetzalcóatl, y ese secreto lo ignoran los cerdos del Materialismo, ese secreto es el ¡Gran Arcano!

REFLEXIONES SOBRE QUETZALCOATL
Quetzalcóatl, es el prototipo divinal de todos los tiempos, es el Logos Platónico, la unidad múltiple perfecta.
Quetzalcóatl, es la Gran Palabra, es el verbo que fecunda a la materia caótica para que surja la vida.

En modo alguno sería posible el nacimiento del Universo, si excluyéramos a nuestro Señor Quetzalcóatl.
En cuestiones de Cosmogénesis, el pensamiento quetzalcoatliano resulta matemático como una tabla pitagórica.
El verbo quetzalcoatliano hace fecundo al Omeyocan para que surja la vida en la aurora de la creación.



Incuestionablemente sólo hay viento y tinieblas en el Omeyocan, antes de que la palabra fecunde a la materia caótica.
En el Yoalli Ehecatl, donde se arremolina la quietud infinita, la vida aguarda latente el instante de ser despertada a una nueva actividad.
Ostensiblemente, la geometría Quetzalcoaltiana es el fundamento de cualquier Cosmogénesis.
Indudablemente el fuego quetzalcoatliano es el centro fundamental de toda unidad cósmica.

Sería inconcebible excluir al "INRI", al fuego viviente y filosofal de cualquier obra creativa universal.
En el amanecer de la vida la serpiente emplumada se retuerce amenazadora entre la polvareda cósmica.

Ostensiblemente la geometría Quetzalcoaltiana estructura los arquetipos determinativos de la naturaleza y del cosmos. Todo en el Universo se desarrolla de acuerdo con la ley de número, medida y peso.
Quetzalcóatl, como Demiurgo arquitecto del Universo, da forma matemática y geométrica a todo lo que ha sido, es y será.

En el ombligo del mundo, donde surgen las formas determinativas y arquetípicas de este gran Universo, el pensamiento quetzalcoatliano es el fundamento matemático.

La gran creación surgida dentro del seno del Dios negro Tezcatlipoca es fecundada, gobernada y dirigida por la serpiente emplumada.
El águila y la serpiente, como unidad múltiple perfecta, origina, los soles, las plumas, los tigres y los ritmos de Universo"

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